domingo, 20 de noviembre de 2016

Pensamientos Sin Título (4)

La historia, o a lo que esta palabra sugiere, es la recolección de esa multiplicidad de eventos solapados, paralelos y muchas veces coincidentes, en los que cada humano actúa respondiendo a su entorno inmediato. Esta retrovisión, delicada y salvajemente incontrolable, funda las bases del inalcanzable concepto del presente, que no tiene fin, en ninguna de las dos concepciones de la palabra "fin": al no terminar nunca, y en que el motor detrás de ella es infinito, como los motivos de cada decisión de cada mente, por tanto tiende a cero. Es nulo.
El presente es la historia enmascarada, jugando a ser pasado.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Pensamientos Sin Título (3)

El cuerpo humano. La unidad básica. El “templo del alma”. El cuerpo es la barrera entre lo que somos y lo que no somos. Nuestra manera de vivir. El planeta es nuestro hogar.

La casa (Aedes). Nuestra definición de limites inmediatos para sentirnos más seguros y resguardados. Nuestra fuente de calor y privacidad. La manifestación física del hogar.

El cielo. Nuestro “limite máximo”. La bóveda que encierra todo lo que podemos llamar hogar.

El cuerpo humano, la casa y el cielo son “nuestro hogar” en diferentes escalas. Charles Moore encapsula este concepto con la idea del edículo.
 
La palabra Aedicula es el diminutivo de la palabra Aedes, "casa" en Latín y según lo define Moore:

"[es un] centro espiritual [que] se ha marcado con cuatro postes que en general delimitaban un hogar." (Moore, Lyndon, & Allen, 1976)

Con respecto al emplazamiento, Moore dice:

"Las casas deben ser lugares especiales dentro de otros lugares, el centro del mundo para sus habitantes, cuidadosamente relacionados con un lugar mayor al que pertenecen." (Moore, Lyndon, & Allen, 1976)

Definimos al cuerpo como el hogar del alma, Aedes como hogar del cuerpo, la Tierra como el hogar de Aedes , y así continúa mas allá del cansancio. ¿Qué es esto sino una sucesión infinita de espacios dentro de otros, casas dentro de casas?



Esto es lo que propone Charles Moore con la idea de edículo.


Bibliografía
  • MOORE, C., LYNDON, D., & ALLEN, G. (1976); La Casa: Forma y Diseño; Barcelona; Gustavo Gili

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La No-Verdad

Karl Popper define a la “verdad” como el motor más importante detrás de la ciencia. La ciencia pretende encontrar patrones para poder predecir la manera en que se comporta la naturaleza y no a la “verdad” en sí misma.

"Science is not a system of certain, or well-established, statements; nor is it a system which steadily advances towards a state of finality. Our science is not knowledge: it can never claim to have attained truth, or even a substitute for it, such as probability. Yet science has more than mere biological survival value. It is not only a useful instrument. Although it can attain neither truth nor prob-ability, the striving for knowledge and the search for truth are still the strongest motives of scientific discovery." (Popper, 2005)

Hasta cierto punto, la humanidad ha podido encontrar una variedad de lo que llamamos “constantes” dentro del contexto de la física y de la matemática abstracta. Entre ellas, las más conocidas pueden ser G (Constante de Gravitación Universal), c (Velocidad de la Luz en el Vacío), π (relación entra la circunferencia y el diámetro de un círculo). Dentro del catálogo de los saberes de nuestra sociedad, estos son los conceptos que están más cercanos al concepto de “certidumbre”, por presentar justificaciones prácticamente irrefutables. Si existe “verdad”, es aquí donde hay que buscarla.

Volviendo a nuestros medios, hay una constante a la que se le atribuyen propiedades de ingeniería divina, incluso es conocida como “la Huella de Dios”, la marca de Su diseño. El Número de Oro, la Proporción Áurea, o φ (1:1.618033988…). Destaco esta constante por sobre las demás porque tiene una particular influencia en las artes estéticas, y muchos creativos se basan en ella para encontrar las relaciones “perfectas” entre los elementos de su composición. Y la arquitectura no es una excepción. 
¿Qué es la música? ¿Qué es el arte? ¿Qué es la Belleza? Hay quienes sostienen que phi vela y abraza a la respuesta. O que es la respuesta. 

La verdad es que phi no es más que una herramienta.

Si desaparecieran las interpretaciones gráficas de phi, no tendríamos espirales ni sucesión de cuadrados de creciente tamaño. No tendríamos más que un número, del cual ni siquiera conocemos el periodo. ¿Cómo se relaciona de una manera visible el concepto abstracto de un número y el arte? Existen infinitas maneras. Si no hubiera sido una espiral, habría sido otra cosa. Uno no implica al otro. Es solamente una representación humana, tangible y transmisible, que ha sido tomada como canon. Es por eso que no puede ser tomado como imposición verdadera. Y esto se aplica para la espiral, como para cualquier otra representación, de cualquier concepto. 
Con esto probamos que lo que ha sido llamado “constante” de belleza es una construcción y convención humana. Y como todo lo que fue creado por el hombre, es falible e interpretable.

No importa que tan semejantes sean los conceptos base, en la arquitectura no hay respuestas correctas. No hay verdades absolutas. No existe la no-verdad.


Bibliografía
  • POPPER, KARL (2005); The Logic of Scientific Discovery; New York; Taylor & Francis e-Library