viernes, 11 de noviembre de 2016

Pensamientos Sin Título (3)

El cuerpo humano. La unidad básica. El “templo del alma”. El cuerpo es la barrera entre lo que somos y lo que no somos. Nuestra manera de vivir. El planeta es nuestro hogar.

La casa (Aedes). Nuestra definición de limites inmediatos para sentirnos más seguros y resguardados. Nuestra fuente de calor y privacidad. La manifestación física del hogar.

El cielo. Nuestro “limite máximo”. La bóveda que encierra todo lo que podemos llamar hogar.

El cuerpo humano, la casa y el cielo son “nuestro hogar” en diferentes escalas. Charles Moore encapsula este concepto con la idea del edículo.
 
La palabra Aedicula es el diminutivo de la palabra Aedes, "casa" en Latín y según lo define Moore:

"[es un] centro espiritual [que] se ha marcado con cuatro postes que en general delimitaban un hogar." (Moore, Lyndon, & Allen, 1976)

Con respecto al emplazamiento, Moore dice:

"Las casas deben ser lugares especiales dentro de otros lugares, el centro del mundo para sus habitantes, cuidadosamente relacionados con un lugar mayor al que pertenecen." (Moore, Lyndon, & Allen, 1976)

Definimos al cuerpo como el hogar del alma, Aedes como hogar del cuerpo, la Tierra como el hogar de Aedes , y así continúa mas allá del cansancio. ¿Qué es esto sino una sucesión infinita de espacios dentro de otros, casas dentro de casas?



Esto es lo que propone Charles Moore con la idea de edículo.


Bibliografía
  • MOORE, C., LYNDON, D., & ALLEN, G. (1976); La Casa: Forma y Diseño; Barcelona; Gustavo Gili

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